lunes, 25 de noviembre de 2013

BASTA AMAR PARA DECIR BASTA

Hoy BASTA de violencia.
contra la mujer,
contra lo femenino,
contra lo indefenso.

Hoy ¡BASTA!

Basta decir ¡BASTA!

Basta de gritos. Me marcho.
Basta de amenazas. Me voy.
Basta de insultos. No te respondo.

Basta ya de propiedad privada.
La mujer no es propiedad del hombre.
Los hombres no son propiedad de la mujer.
Los hijos no son de los padres.
Ningún ser humano tiene derechos sobre otro ser humano.

El día que comprendamos la diferencia entre acuerdos sociales y económicos —como el matrimonio— y el amor, habremos avanzado algo en el camino evolutivo de esta humanidad.

Mientras tanto seguiremos siendo testigos del drama de la pareja y de la familia humana.

El amor nunca es un drama. Pues cuando aparece el drama es que ya no existe amor.

Mujeres, el cambio empieza por nosotras. Diciendo ¡BASTA!.
Pero no sirve pedir respeto si nosotras no lo damos.
Simplemente no funciona.
Basta amar y amarse, para poder decir ¡BASTA!

El amor habla de algo así:
Es algo parecido a que mi felicidad está en TÚ felicidad.
El respeto de mi espacio interno y de mi espacio externo pasa por respetar los tuyos.
Tienes derecho a estar en crisis. A equivocarte. A dudar.
Tienes la obligación humana de amar a algo, a otros, a lo demás y no sólo a mí.
Compartir mi vida contigo pasa por procurar una relación en la que te puedas desarrollar como un individuo.
Y si tu proceso de individualidad te hace tomar otro camino, distinto que el mío, el amor me permitirá dejarte marchar.

Mi cuerpo de mujer, es un templo que me permite existir en esta vida. Lo abro a ti, siempre y cuando lo vivas y lo disfrutes como lo que es. Ante una afrenta, tengo el derecho de cerrarlo y de marcharme para siempre.

Las mujeres nunca hemos estado solas, así que dejemos de ser víctimas y comencemos a estrechar lazos, a crear redes de apoyo. Y así dejar de demandar tanta cosa al varón. Ellos tienen su mundo y nosotras el nuestro. Bien podemos compartir. Pero cuidado con adueñarnos del otro. El amor se extingue cuando lo queremos poseer.

Basta ya de hablar del amor. Hoy es un buen día para empezar a hacerlo.


Hagamos el amor, en cada encuentro, en cada mirada, con cada palabra y con cada caricia. Y cuando no podamos hacerlo, alejémonos, cuidando lo que hubo, lo que fue. Abriendo espacio para lo que será.