lunes, 31 de diciembre de 2012

EL ADIÓS

Adiós
se dice cuando sabes que ya nunca volverás a verte

A Dios 2012
año lleno y pletórico
de lecciones
tiempo de afrontar
aquello que no queríamos ver

En su generosidad
con tantos augurios
de fines y de comienzos
los oráculos se han cumplido
al pie de la letra
tan exactos que llegaron a ser exigentes

Un tiempo
que se recordará
con una verdadera sonrisa
una inocente sonrisa
una agradecida sonrisa

Y hoy en su culminación
miro hacia lo que ya es atrás
y le devuelvo mis recuerdos
y mis andanzas
A Dios

Vacío
para llenarme
del nuevo misterio que me espera
cuando se cruce el umbral de mañana

Porque aunque el tiempo no exista
importa
y los ciclos suceden
siempre

así que adiós 2012
y un manojo de gracias
quizá las más auténticas
—las únicas humildes—
que he dado en toda mi vida