miércoles, 20 de febrero de 2013

RUMORES

Rumores, murmullos que nos invitan a prestar atención.

El murmullo se ha convertido en voz.
Cuando la voz se despierta, comenzamos a escuchar... a escucharnos.

Muchas vidas han pasado para llegar hasta hoy.
A que yo esté escribiendo estas palabras,
y ustedes las estén leyendo.
Y desde el cambio –inevitable–
miro atrás para darme cuenta que todo, TODO, ha sido perfecto.

Nuestro desarrollo es perfecto.
Y en este desarrollo no hay UNA humanidad.
Hay consciencia.

Generaciones despertarán las memorias de los ancestros.
Otras, sin embargo, mirarán hacia al futuro.
Unos sanarán el pecado de sus abuelos y de sus padres.
Otros mostrarán el nuevo rumbo.
Unos vendrán a cuidar la Tierra,
otros a hablarnos del Cielo y a invitarnos a soñar.
Unos vendrán a repetir el horror para que sólo uno,
– no hace falta más –
detenga la extinción de su estirpe.

Pero TODOS somos viajeros de la consciencia,
todos jugamos un juego del que tenemos que averiguar las reglas.
Todos somos parte del TODO pero no somos el Todo
Así no somos UNA humanidad,
somos parte de la humanidad.

Humanidad, extraña condición de vida.
La vida de la que no gozan ni los dioses ni los ángeles.
Humanidad, extraña condición de consciencia.
Consciencia que no tienen los demás reinos vivientes.
Humanidad, extraña condición
que vive para morir
que muere para vivir.

Todo ha sido y es perfecto.

El devenir de nuestras historias personales,
el de nuestras historias genéricas...
me invitan hoy a replantearme
TODO el discurso acerca del hombre y de la mujer...

Pronto nuevas historias se contarán.
Ya están listas pero falta un pequeño detalle:
que la antigua piel se termine de caer.
Sólo entonces habrá nuevos oídos para escuchar
y nuevos ojos para ver.
Sólo así,
pasando por los cambios de nuestra piel,
podremos comprender lo nuevo.
Y lo nuevo nos llevará a lo que "sublímicamente"
venimos a aprender para trascender.
A vivir para dejar de lado.
Nuevos aromas de liberación anuncia la serpiente.

Buena semana seguidores de este micro espacio de voces valientes
y corazones vivos.
Y siempre gracias.